Taller de lactancia.

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Dice un proverbio africano “para educar a un niño hace falta una tribu entera”. En nuestro momento actual y en esta sociedad, las mujeres habitualmente están muy solas en la crianza de sus bebés.

Las parejas disponen de 15 días de permiso por paternidad y después tienen que volver a sus obligaciones laborales pasando muchas horas fuera de casa. Pero la conciliación de la vida familiar y laboral es otro tema de amplia discusión y hoy no voy a entrar ahí.

En generaciones anteriores era muy común vivir cerca de nuestros padres. Lo más habitual era que las mujeres se ocupasen del cuidado de los hijos y del hogar y no trabajasen fuera. Así cuando una mujer traía al mundo un nuevo ser, disponía de la ayuda de su madre o suegra, y a veces incluso de hermanas, tías, primas, cuñadas… Esto todavía existe en muchas culturas, donde la puérpera es cuidada las primeras semanas por el resto de las mujeres de su entorno.

Pero ahora lo habitual es que cuando tienes un hij@, las mujeres de tu entorno tengan una disponibilidad más limitada por trabajo, distancia geográfica… y que la pareja se pase fuera la mayor parte del día.

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Ante esta “crianza en soledad” están surgiendo espacios de apoyo de madres para madres. Durante los últimos 6 años, tengo la suerte de todos los viernes poder participar en un taller de lactancia/crianza. Son mujeres de diferentes culturas, con formas muy distintas de pensar, pero que comparten algo muy importante en sus vidas: la crianza de sus hijos/as.

Semana a semana comparten dudas, inquietudes, se tejen redes de apoyo incondicional, pues no se juzga, no se censuran las opiniones, se habla desde el respeto y la experiencia de cada una. Las madres más expertas ayudan a las inexpertas. Se ve como van creciendo en su rol de madre, pero también como mujeres y personas. Se habla de lactancia materna, pero también de pañales, del sueño de los niños, de la introducción de alimentos, del entorno…

Juntas aprendemos cada viernes, juntas escuchamos, reímos, lloramos, compartimos, aprendemos, reflexionamos, nos cuestionamos los mitos y las creencias de nuestra cultura… Especialmente intentamos conectar con nuestra intuición, nuestro instinto, aumentar la seguridad en nosotras mismas, auto-conocernos mejor.

Este viernes me emocionó ver a todos los bebés disfrazados para celebrar Halloween. Eso significa que durante toda la semana se han mantenido en contacto, se han apoyado unas a otras, han colaborado y compartido la ilusión. Han tejido su tribu.

Desde aquí quiero agradecerles a ellas y a todas las que han ido pasando por el taller a lo largo de estos años el aprendizaje humano que me han transmitido y te animo a que si estás embarazada o estás criando busques tu red de apoyo.

¿Qué opinión tienes de estos talleres de crianza? ¿Cómo te has sentido en ellos? No dudes en dejar tu comentario.

6 comentarios en “Taller de lactancia.”

  1. Cuanta verdad en todo lo que se dice!! Cuando eres madre y mas por primera vez, ir a un taller de este tipo te hace crecer. Compartes miedos, resuelves dudas que te ayudan a sentirte mas segura en esta experiencia, y sobre todo te sientes escuchada, apoyada y no juzgada por nadie, haciendo q todas esas personas formen parte de tu vida.

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  2. Tengo la gran suerte de pertenecer a esta «tribu» y me has emocionado Rosa, sobre todo porque es una gran verdad. No hay nada mas grande que alguna diga, -Estoy sola y desbordada, y automáticamente tengas a varias madres que se ofrecen a ayudarte!!! Eso lo dice todo!! Así que busca tu «tribu»porque no estas sola!!!!

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