Anemia durante el embarazo

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Muchas de vosotras habréis oído hablar de la anemia durante el embarazo. Creo que es importante explicar con detalle las características especiales de este tipo de anemia.

La gestación es un proceso natural pero constituye una etapa de gran vulnerabilidad tanto para la madre como para el hijo. El aumento del volumen de sangre es uno de los cambios más importantes que tienen lugar en el cuerpo de la embarazada. Su finalidad es facilitar el crecimiento y desarrollo del feto.

Estos cambios comienzan ya tras la implantación del embrión y van aumentado a medida que las semanas de embarazo avanzan.

El cuerpo de la madre trabaja extra para satisfacer el aumento de las necesidades de oxígeno y de hierro. Todos sabemos lo importante que es el oxígeno para vivir, pero desconocemos que el hierro es necesario para la producción de la hemoglobina. Una proteína presente en los glóbulos rojos encargada de llevar el oxígeno a las otras células.

Anemia fisiológica del embarazo

Durante el embarazo  el volumen sanguíneo de la madre aumente considerablemente, es decir, necesitamos que haya más sangre para poder oxigenar nuestro cuerpo y el de nuestro bebé.

Pero la sangre está formada por 2 elementos bien diferenciados. Una parte es el plasma. Se trata de la parte líquida, en ella están inmersas la otra parte que son diferentes células, llamadas elementos formes. Estos son glóbulos rojos, blancos,plaquetas, entre otros.

Para nuestro tema nos interesa diferenciar entre plasma y los glóbulos rojos o eritrocitos. Vamos a pensar en los vídeos de «La vida es así», el primero sería el líquido que habría entre los diferentes personajes que circulan por los vasos sanguíneos. Estas figuras serían los elementos formes.

Durante el embarazo el aumento del plasma (el líquido) se inicia muy temprano y de forma lenta. A la semana 25 ha aumentado mucho . Al final del embarazo  puedes tener  entre 1250 a 2000 ml más de volumen plasmático.

La otra parte, te acuerdas,  los glóbulos rojos, también aumentan durante la gestación, pero de un modo más lento y menos pronunciado que el plasma. Esto provoca una disminución de la concentración de glóbulos rojos.

¿Qué significa esto? Que si analizamos una gota de sangre de una mujer embarazada veremos que hay menos células flotando, es decir,  los glóbulos rojos estarían más separados y en menor cantidad. Pero, recuerda, que  esto es un proceso normal, que se conoce como “Anemia dilucional” o “Anemia fisiológica del embarazo”.

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Anemia ferropénica

Hay mujeres que no soportan la sobrecarga que supone el embarazo en su cuerpo y su hemoglobina baja por debajo de 11 g/l. El 90% de estos casos se producen por anemias ferropénicas, es decir, por falta de hierro.

La anemia se detecta frecuentemente en los análisis de sangre rutinarios que se hacen durante la gestación. Pero hay ciertos síntomas a los que debes estar alerta. Si te sientes muy cansada, apática, padeces dolor de cabeza frecuente, uñas quebradizas, tienes un color pálido de la piel y las mucosas o sientes dificultad respiratoria y latidos cardíacos acelerados al realizar las tareas cotidianas que antes no suponían ningún problema, no dudes en hablarlo con tu matrona, ell@ te solicitará una analítica y valorará la necesidad de añadirte un suplemento de hierro y/o explicarte las recomendaciones dietéticas.

Prevención

Una buena nutrición es algo muy muy importante. Si desde antes del embarazo te alimentas equilibradamente es más fácil tener bien abastecidos los depósitos de hierro y otros nutrientes fundamentales para tu salud. Durante el embarazo se recomienda una dosis de 30 mg diarios de hierro.

Te dejo un listado de los alimentos que contienen mayor cantidad de hierro en su composición. De ellos los que provienen de origen animal tienen una mejor absorción que los de origen vegetal. Lo ideal es juntarlos, así aumentas mucho más su efecto.

tabla alimentos ricos en hierro

 

 

¿Qué es el Síndrome de Ovario Poliquístico?

PCOSDel Síndrome de Ovario Poliquístico (PCOS) podría casi escribir el capítulo de un libro. Hace ya 12 años me diagnosticaron este trastorno y fue un golpe duro, así que comencé a buscar información de diversas fuentes. En esos momentos deseaba quedarme embarazada y siempre había tenido las menstruaciones bastante irregulares, y por eso había estado tomando anticonceptivos orales durante bastantes años. Al comenzar la búsqueda del bebé mis ovarios despertaron de nuevo, mostrándome que funcionaban de una forma diferente a la esperada. Mi idea es transmitiros en este post una nociones básicas sobre este tema y más adelante iremos profundizando en ello.

El síndrome de Ovario Poliquístico es la alteración endocrina más frecuente en mujeres jóvenes, se calcula que alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil sufrimos este problema de salud.

Se produce por un exceso de hormonas masculinas (andrógenos) en el cuerpo. Esto ocasiona que los ovarios produzcan múltiples folículos que no llegan a madurar y se queden alrededor de la capa externa del ovario.

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Imagen tomada del siguiente enlace http://las-hormonas.blogspot.com.es/2013/11/sindrome-del-ovario-poliquistico-pcos-i.html

En las mujeres con PCOS se alteran las ovulaciones, por eso el principal síntoma suele ser la falta de periodos menstruales o la irregularidad de estos.

Aunque este trastorno se diagnosticó en 1934, todavía se desconocen sus causas. Parece que hay un fuerte componente hereditario. El exceso de peso y el aumento de la producción de insulina agravan el problema.

Otros síntomas característicos de este síndrome son acné, hirsutismo (aumento del vello corporal), tendencia a la obesidad, alopecia (caída de cabello) y acantosis nigricans (manchas de piel oscuras ).

Para confirmar o descartar el diagnóstico el médico te realizará una anamnesis completa (preguntas sobre tu historial de salud y el de tus familiares), una analítica hormonal y una ecografía ginecológica.

Para poder confirmar el diagnóstico del PCOS han de cumplirse al menos 2 de los siguientes criterios:

  • Ausencia total de reglas o menstruaciones con ciclos muy largos (mayor de 35 días).
  • Presencia de signos que indiquen hiperandrogenismo (hirsutismo, alopecia y acné) y/o alteraciones hormonales en la analítica de sangre.
  • Ovario poliquístico (presencia de 12 o más folículos de pequeño diámetro) en la ecografía.

Es importante confirmar el diagnóstico de PCOS lo antes posible. Las mujeres con este síndrome tenemos más probabilidades de sufrir infertilidad por falta de ovulación, , abortos en las primeras 12 semanas de embarazo, obesidad, diabetes tipo 2, aumento del colesterol y triglicéridos en sangre, tensión alta y aumento del riesgo de padecer cáncer de mama, útero u ovarios en el futuro.

Aunque no existe un tratamiento para curar esta alteración, sí que existen medicamentos que pueden ayudar a tratar y controlar esta afección. La primera recomendación en caso de obesidad es la pérdida de peso. A veces esto es suficiente para regular los niveles hormonales y disminuir el riesgo de complicaciones posteriores, como diabetes, hipertensión….

Es importante cuidar nuestra nutrición y hacer ejercicio. No se trata tanto de hacer dieta como de cambiar el estilo de vida. Los últimos estudios recomiendan a las mujeres con SOP que mantengan dietas de bajo índice glucémico, ya que este trastorno se caracteriza por un aumento de los niveles de insulina en sangre. Esta dieta es recomendada tanto a las mujeres obesas como a las que no lo son.

Si en este momento de tu vida no deseas un embarazo te pueden recetar ciertos anticonceptivos orales o progesterona vía oral para regular el ciclo menstrual. Además existe medicación para disminuir el exceso de andrógenos o de insulina en tu cuerpo.

Así que recuerda que el Síndrome de Ovario Poliquístico es un trastorno  común y en la mayoría de los casos suele ser leve. Un cambio en tu estilo de vida, con una nutrición equilibrada y ejercicio físico adecuado a tu edad, puede ser el primer gran paso para mejorar.

 

Sofocos y acaloradas

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Se calcula que tres de cada cuatro mujeres con menopausia sufren de acaloradas o sofocos. Éstos varían en frecuencia y duración de una mujer a otra, pero todas coinciden en vivirlo como un síntoma muy molesto. La causa exacta todavía se desconoce, se cree que esta íntimamente relacionado con la bajada de estrógenos que sucede tras el cese de la menstruación. Esta disminución hormonal provoca que la temperatura corporal interna suba.

Los sofocos se caracterizan por un enrojecimiento repentino en la piel de la cara y la parte superior del cuerpo, que se acompaña de una intensa sensación de calor y que dura desde poco segundos hasta varios minutos. Con frecuencia va acompañado de sudoración profusa.

¿Cuáles son las alternativas que existen para reducir los sofocos?

El tabaco está relacionado con un mayor número de sofocos. Así que tu primer objetivo debería ser dejar de fumar.

El uso de prendas sintéticas, ya sea en la ropa de diario o en la de la cama, no deja transpirar la piel y puede provocar un aumento de las acaloradas. Los mejores tejidos son el algodón y el lino.

Intenta vestirte con varias capas de ropa, así en caso necesario puedes ir quitándote prendas.

Haz ejercicio de forma regular, caminar es un ejercicio aeróbico muy recomendable. Con 45-60 minutos al día a un ritmo moderado te mantendrás en forma. Hidrátate bien.

Reduce el estrés de tu vida. Se ha comprobado que los sofocos aumentan cuando la mujer está nerviosa o angustiada. El yoga, la meditación, el mindfulness, ejercicios de visualización, tai chi, masajes… o simplemente tomar conciencia de la respiración lenta y controlada puede ayudarte a aliviar las acaloradas.

Una buena dieta es imprescindible. Se recomienda reducir o eliminar los alimentos picantes y/o muy calientes El azúcar blanco y los productos que lo contengan. Evita los alimentos que en su etiqueta nutricional tengan el azúcar como uno de los 3 primeros ingredientes. Evita también los estimulantes tipo cafeína y bebidas alcohólicas. E intenta reducir el aporte de carne y harinas blancas. Aumenta el consumo de verduras y frutas de temporada, alimentos ricos en grasa omega-3, como semillas de lino o pescado.

Existen expertos que recomiendan aumentar el consumo de productos de soja durante la menopausia. Aunque hay controversia en relación a los resultados. No hay evidencia científica que demuestre que la soja ayude al control de los sofocos. Si quieres tomar soja, la forma más efectiva de hacerlo es a base de germinados.

Existen otros alimentos ricos en fitoestrógenos como las semillas de sésamo y de lino, añádelas en tus ensaladas o guisos. Pero recuerda que las semillas de lino nunca debe calentarse o perderán la mayor parte de sus nutrientes. Aumenta el consumo de brotes de alfalfa, manzanas, cebada, cerezas, anacardos, cacahuetes, semillas de girasol, avena en grano, ajo y remolacha.

 Desde la antigüedad se han usado diversos productos homeopáticos o de hierbas como el extracto de cimicifuga racemosa, sauzgatillo, el ginseng siberiano y el dong quai para aliviar los sofocos.

En algunos casos, los sofocos son tan frecuentes y tan intensos que producen perturbación de la vida diaria, en ese caso, quizás, tu médico te ofrecerá Terapia Hormonal Sustitutiva.  Es importante valorar los beneficios y riesgos del THS. El THS debería ser personalizado a cada mujer.

¿Quieres superar tu miedo al parto?

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Es muy habitual que cuando estamos embarazadas y pensamos en cómo será el parto nos embarguen emociones de inquietud, preocupación, ansiedad o miedo. El nacimiento de nuestros hijos es una de las experiencias más importantes que viviremos. No sólo tu estilo de vida y tus quehaceres cambian, también hay una gran transformación interna. Durante los 9 meses de embarazo se gesta un bebé y también una madre.

 ¿De dónde viene el miedo al parto?. Tenemos que viajar a la antigüedad, ya en el Antiguo Testamento, en el Génesis se nos alecciona con la famosa y atemorizante frase de “parirás con dolor”. Volviendo al presente quién no ha sido víctima de amigas, conocidas o familiares que por un extraño motivo arden en deseos de contarte verdaderas historias de terror sobre partos. ¿De verdad creen que ayudan de algún modo narrando con todo lujo de detalles esas historias?.

Una cosa que siempre me sorprende es que las mujeres que tuvieron una experiencia totalmente positiva, con una vivencia bonita y un parto fácil, no suelen entrar en tanto detalle a la hora de narrarlo.

Así que es normal y lógico sentirse un poco inseguras al pensar en el momento de dar a luz. La mayor parte de la información que nos llega tiene connotaciones negativas. El problema radica cuando un miedo paralizante, desproporcionado, irracional o patológico se apodera de nosotras. Esto se llama locquiofobia.

Cada mujer es única y por tanto cada una de nosotras podemos sentir miedos diferentes ante la misma situación, pero los más típicos suelen ser: miedo al dolor, al sufrimiento, a perder el control de la situación, a la muerte, a lo desconocido, a no estar a la altura y a que surjan problemas.

Desde el coaching podemos trabajar los temores vinculados al parto y las expectativas que tienes. Así aumentarás la confianza en ti misma, fortaleciendo esos recursos internos o puntos fuertes que ya posees y recordando todas tus capacidades. Analizaremos también tus puntos débiles y las creencias que pueden condicionar negativamente este momento tan importante, los “no puedo/no sé/no me lo merezco”.

 Te invito a que te respondas a estas preguntas:

  • ¿Qué sientes cuando piensas en el día del parto?
  • ¿Qué te dices interiormente?
  • ¿Cómo te gustaría que fuese ese día?
  • ¿Tus expectativas son realistas?
  • ¿Qué es lo que más te preocupa?
  • ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a nacer?
  • ¿Qué opinas del lugar donde sucederá?
  • ¿Qué pasará si las cosas no salen como deseas?
  • ¿Qué información necesitas para poder sentirte más segura?
  • ¿Dónde puedes encontrarla?

Los primeros signos del embarazo

Sospechas que puedes estar embarazada pero no lo tienes claro. Este post puede ayudarte a reducir tus dudas. Los primeros signos de embarazo pueden ser muy sutiles y a veces no es fácil distinguir si son debidos al período premenstrual o a una gestación incipiente.

C_mo_funciona_el_test_de-5fd5bba1d35e737a2c442a3827c009ecCada mujer es un mundo y cada embarazo es distinto, pero lo más probable es que no empieces a sentirlos hasta que se te haya retrasado el período menstrual.

Los principales signos que te harán sospechar un embarazo son:

  • Desaparición de la menstruación. Suele ser el primero, sobretodo si tu ciclo menstrual es regular. Es
    más difícil detectarlo si tus ciclos son irregulares.  Es importante que sepas que a veces la menstruación puede retrasarse o no presentarse un mes por un choque emocional, por cambios importantes en la alimentación, después de un viaje…
  • Aumento del tamaño y sensibilidad en los pechos. Puedes notar dolor o molestias ante pequeños roces que normalmente no percibías.
  • Nauseas. Alrededor de 2/3 de mujeres padecen nauseas durante su embarazo y estas pueden ocurrir a cualquier hora. A veces van acompañadas de vómitos. Comer poco y frecuente te puede ayudar.
  • Mantenimiento de la temperatura basal elevada. Esto es debido a la progesterona que actúa sobre el centro termorregulador. La temperatura permanecerá elevada después de la ovulación y durante todo el embarazo.
  • Modificación del gusto y del olfato. Suele ser de aparición brusca y produce que ciertos alimentos que antes te gustaban ahora te causen repulsión o al contrario.
  • Sensación de cansancio y agotamiento ante tareas que antes no suponían ningún esfuerzo para ti.
  • Cambios psicológicos. Los más habituales suelen ser un aumento del nivel de ansiedad, mayor labilidad afectiva, irritabilidad e insomnio.
  • Aumento de las ganas de orinar. El útero comprime la vejiga e impide que pueda llenarse completamente, por eso necesitas ir más frecuentemente al baño, incluso por la noche.
  • Dolor menstrual. Son molestias en la parte baja del abdomen, muy parecidas a las ocasionadas por la menstruación. Poner calor sobre esa zona puede aliviarte.

Todos los signos que he citado te pueden dar una pista para saber si estás embarazada. Pero como habrás observado son bastante inespecíficos y cambian de mujer a mujer. Por ello sería conveniente que te realizarás un test de embarazo para confirmarlo. Lo ideal para evitar falsos negativos es esperar al menos 7 días tras la primera falta. Si aún así el resultado es negativo y continuas con síntomas se recomienda repetirlo a las semana o diez días.

¿Has sentido o sientes alguno de estos signos antes de confirmar tu embarazo con un test?

Climaterio y menopausia (Parte 1)

«Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. » Ingmar Bergman

El climaterio es una etapa en la vida de la mujer que abarca el período de tiempo que precede y sigue a la menopausia. Cumplir años s tan inevitable como deseable. Actualmente la mayoría de las mujeres llegamos a vivir esta etapa porque nuestra vida es más larga. Por tanto, necesitamos conocer los cambios físicos y emocionales que suceden.

La menopausia es el cese permanente durante al menos 12 meses de la menstruación. Normalmente entre los 45 y 55 años, aunque puede ocurrir antes o después. Hay situaciones que pueden adelantar esta fecha. Por ejemplo: una alimentación deficiente o el consumo de tabaco o alcohol.

¿Cómo sabré que ha llegado?

Los desarreglos menstruales son la manifestación más habitual, las reglas pueden aumentar o disminuir en abundancia de sangrado y duración.

Los sofocos pueden producirse 2-3 años antes de que la regla desaparezca del todo.

¿Por qué sucede?

En esta etapa el control cíclico de la ovulación y de la menstruación empieza a vacilar. Nuestros ovarios ya no producen hormonas suficientes para mantener el sistema en funcionamiento.

Puede que recuerdes los altibajos físicos y emocionales que sufrías en la pubertad. Estos eran debidos a que nuestro cuerpo estaba iniciando el sistema hormonal. Con la menopausia sucede lo mismo, pero a la inversa.

La menopausia en nuestra sociedad

Históricamente arrastramos la ignorancia, las mentiras y la ridiculización de esta época. Lo que debería ser una transición natural entre nuestra etapa reproductiva y la segunda mitad de nuestra vida, se ha transformado, debido al desconocimiento y la falta de información, en una situación traumática y difícil de asumir para muchas de nosotras.

Durante siglos, la religión, los modelos culturales y sociales, han potenciado únicamente nuestra función de madres. Millones de mujeres la han asumido como la única razón de su vida.

Pero las mujeres hemos comenzado a hablar, a conocernos, a descubrirnos como personas, como seres integrales, más allá del modelo de belleza, de la maternidad, de la pareja…

Cuando hablamos entre nosotras nos damos cuenta que cada una vive estos cambios según su realidad, su familia, su trabajo, sus amistades. Vivimos la menopausia de forma diferente, pero, a todas en general, nos asusta envejecer en una sociedad donde la belleza y la juventud son sinónimos de éxito.

Entre todas estamos cambiando esta sociedad. Para muchas esta situación es el comienzo de la independencia, del aprendizaje de si misma, del desarrollo global de sus capacidades, del descubrimiento de una sexualidad sin temores… Es la etapa de la sabiduría y la reflexión. En sus inicios miramos hacia atrás y consideramos dónde hemos estado, hasta dónde hemos llegado y dónde nos gustaría llegar.

La vida nos coloca en una encrucijada. Ya no podemos quedarnos sentadas de brazos cruzados a esperar que el cuerpo se mantenga vital sin una aportación activa y cambios en el estilo de vida. Debemos cuidarnos y mimarnos para estar activas y saludables.

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