¿Quieres superar tu miedo al parto?

images-6

Es muy habitual que cuando estamos embarazadas y pensamos en cómo será el parto nos embarguen emociones de inquietud, preocupación, ansiedad o miedo. El nacimiento de nuestros hijos es una de las experiencias más importantes que viviremos. No sólo tu estilo de vida y tus quehaceres cambian, también hay una gran transformación interna. Durante los 9 meses de embarazo se gesta un bebé y también una madre.

 ¿De dónde viene el miedo al parto?. Tenemos que viajar a la antigüedad, ya en el Antiguo Testamento, en el Génesis se nos alecciona con la famosa y atemorizante frase de “parirás con dolor”. Volviendo al presente quién no ha sido víctima de amigas, conocidas o familiares que por un extraño motivo arden en deseos de contarte verdaderas historias de terror sobre partos. ¿De verdad creen que ayudan de algún modo narrando con todo lujo de detalles esas historias?.

Una cosa que siempre me sorprende es que las mujeres que tuvieron una experiencia totalmente positiva, con una vivencia bonita y un parto fácil, no suelen entrar en tanto detalle a la hora de narrarlo.

Así que es normal y lógico sentirse un poco inseguras al pensar en el momento de dar a luz. La mayor parte de la información que nos llega tiene connotaciones negativas. El problema radica cuando un miedo paralizante, desproporcionado, irracional o patológico se apodera de nosotras. Esto se llama locquiofobia.

Cada mujer es única y por tanto cada una de nosotras podemos sentir miedos diferentes ante la misma situación, pero los más típicos suelen ser: miedo al dolor, al sufrimiento, a perder el control de la situación, a la muerte, a lo desconocido, a no estar a la altura y a que surjan problemas.

Desde el coaching podemos trabajar los temores vinculados al parto y las expectativas que tienes. Así aumentarás la confianza en ti misma, fortaleciendo esos recursos internos o puntos fuertes que ya posees y recordando todas tus capacidades. Analizaremos también tus puntos débiles y las creencias que pueden condicionar negativamente este momento tan importante, los “no puedo/no sé/no me lo merezco”.

 Te invito a que te respondas a estas preguntas:

  • ¿Qué sientes cuando piensas en el día del parto?
  • ¿Qué te dices interiormente?
  • ¿Cómo te gustaría que fuese ese día?
  • ¿Tus expectativas son realistas?
  • ¿Qué es lo que más te preocupa?
  • ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a nacer?
  • ¿Qué opinas del lugar donde sucederá?
  • ¿Qué pasará si las cosas no salen como deseas?
  • ¿Qué información necesitas para poder sentirte más segura?
  • ¿Dónde puedes encontrarla?

Embarazada después de un aborto

mujer-pensativa_1656817709

Muchas mujeres me preguntan cuánto tiempo han de esperar para buscar un embarazo tras un aborto. Entre el 15-20 por ciento de los embarazos acaban en un aborto espontáneo y, de éstos, más del 80% se dan en el primer trimestre.

Esto no quiere decir que sea menos doloroso, pero es importante saber que está dentro de lo habitual y previsto por la naturaleza. La gran mayoría tendrán un embarazo normal y saludable después de esto.

Desde el punto de vista biológico, es posible un embarazo en la siguiente ovulación. Se recomienda no tener relaciones sexuales durante el sangrado para evitar una posible infección. Estas pérdidas de sangre son de duración variable, habitualmente duran aproximadamente lo mismo que en el postparto, entre cuatro o seis semanas.

En general, ante la pérdida de un embarazo los especialistas suelen recomendar esperar al menos dos o tres meses. Por un lado para que la recuperación del cuerpo sea total. Pero, especialmente, para que se haya tenido tiempo de asimilar y aceptar la pérdida del bebé. Cada persona, cada mujer, cada pareja siente y vive el dolor y el duelo de un modo diferente y necesitará un tiempo para superarlo.

En el caso de que hayan habido 3 o más abortos de repetición habrá que realizar un estudio para detectar la causa antes de comenzar la búsqueda de un nuevo embarazo

Es habitual que la mujer se culpabilice, aunque lo más probable es que nada de lo que haya hecho haya influido en el fatal desenlace. Posiblemente vivirá momentos de miedo, ansiedad, inseguridad y falta de control. En general contará con poco apoyo por el entorno social, el sistema sanitario e incluso seres queridos. Es habitual escuchar frases del tipo: “Tú tranquila, es normal”. “Mejor así que no después”…

Para superarlo hay que darse permiso para reconocer (y admitir) las emociones que puedan surgir, como tristeza, rabia, angustia, etc. Compartir las inquietudes con la pareja y gente cercana. No guardarse y
esconder los sentimientos. Un aborto espontáneo es una pérdida de un hijo no nacido. Es muy importante no culpabilizarse y aceptar lo sucedido. A veces hace falta buscar apoyo profesional.

Es vital saber que habitualmente en el siguiente embarazo habrán sentimientos contradictorios. La alegría estará mezclada con ansiedad. Cambiará la percepción de seguridad y de control. Se revivirán los momentos difíciles. Tener un nuevo embarazo después de una pérdida supone un gran desgaste emocional. Los sentimientos de miedo, ansiedad y falta de control se irán alternando con los de felicidad, esperanza y alegría. Existirá temor a que se repita la historia.

Si has pasado o estás pasando por una experiencia así recuerda que es completamente normal todo lo que sientes. Tu matrona puede acompañarte en este proceso. Háblalo con ella.

hacer-test-embarazo-480x299

La realidad del post-parto

mama-cansada-945x525

Con frecuencia las recién estrenadas mamás me preguntan porqué nuestra sociedad sólo ofrece la cara comercial y feliz de la maternidad y la crianza.

Tristemente esto suele ser lo habitual. No recuerdo que nadie durante mi embarazo me explicase la verdadera realidad de ser madre.   Siendo muy  importante saber que es un camino lleno de subidas y bajadas.

Nadie te explica que muchas mujeres nos sentimos solas al estrenar nuestra maternidad, porque vivimos en familias nucleares, a veces alejadas de nuestros padres y hermanos. Que  nuestras parejas disponen sólo de unos pocos días de paternidad antes de tener que volver al trabajo.

Así, a solas con nuestro bebé en casa, comienza una etapa intensa en que nuestras emociones parecen subidas a una montaña rusa. El modelo tradicional de madre implica una dedicación exclusiva con unas altas expectativas. Queremos hacer lo correcto en cada momento, pero no disponemos de quien nos guíe. Antiguamente las mujeres más mayores cuidaban de la parturienta durante la cuarentena. Esto permitía que la reciente mamá tuviese un tiempo de reposo y atención exclusiva para su hij@. Acompañada y asesorada por otras madres.

Hoy nuestra realidad es muy diferente. Por eso a veces crece en nosotras un pánico sordo cuando el bebé llora y tenemos la sensación de no ser capaces de calmarlo. Cuando los pechos duelen y tenemos ganas de llorar y llorar. Cuando nos sentimos irritadas, alteradas y nuestro bebé está nervioso. Cuando no encontramos el tiempo para vestirnos y salir a la calle se hace una hazaña imposible. Cuando los 5 minutos que duran la ducha son un lujo asiático. Cuando no sabemos a quien preguntar y cuando sin preguntar recibimos constantemente consejos y juicios. Cuando recibimos muchas visitas en casa y en cambio el sentimiento de soledad nos invade. Cuando la culpa y las dudas nos hacen suponer que no somos capaces de criar a nuestro bebé.

La mayoría de las mujeres no contamos con el apoyo y la tranquilidad que necesitamos durante el periodo de post-parto. La pareja es importantísima en esta etapa, pero no es suficiente.  Los dos estamos iniciándonos en la aventura de ser padres y tenemos nuestros respectivos miedos y temores.

Disponer de una persona que nos ofrezca sostén emocional, que nos cuide y nos guíe es importante para el bienestar de toda la familia.

error

¿Te gusta este blog? Sígueme y comparte el sitio :)