Taller : Elige tu destino

publicidad-taller-elige-tu-destino

El día 21 estaremos en Riba-Roja de Túria impartiendo un taller de autoconocimiento y desarrollo personal. Si deseas inscribirte llama al Centro de Información Juvenil. El número de teléfono es 962770665.

Recuerda el taller será en el Salón de Actos del Centro Social, calle Miguel de Cervantes, s/n.

«No esperes que los demás te digan como eres, averígualo tú» Juan Trigo.

Los hijos: nuestro grandes maestros

Los-Simpsons

 

Estoy convencida de que la maternidad te hace más consciente de quién eres y cómo eres. Los hijos son esos grandes maestros capaces de sacar la mejor versión y la parte más oscura de cada una de nosotras.

 Este fin de semana en un momento de esos que ni tú misma sabes que te pasa, agobiada no sabes porqué y aburrida no sabes porqué, mi hijo me mira y tranquilamente me dice: “Mamá, tú sabes que tomarse un descanso no es perder el tiempo”.

Sé que para muchos esto es obvio, pero para mi es todo un reto a aprender. Existe un grupo de personas que van de Don o Doña perfect@s.

 ¿Quieres saber si eres una de ellas?

Piensa en tu época de estudiante, ¿eras de los que una semana antes de la fecha de entrega de un trabajo ya lo tenía acabado, pero aún así continuaba revisándolo, porque nunca le parecería estar lo suficientemente bien?. “Siempre se puede mejorar”, ¿es uno de tus lemas?.

Si miras el mundo desde la crítica y desde el fallo o sientes que tienes dentro un juez implacable y feroz, que juzga cada palabra, cada acción, cada emoción sentida. O eres de los que inconscientemente clasifica cada cosa en bien o mal, sin escalas de grises, blanco o negro. Si tienes la sensación de vivir con una frustración casi permanente. Con una rabia interna que reprimes para que los demás no la descubran.

Si esto te resuena y te sientes identificado, quizás seas un perfeccionista. Una persona que suele ser muy exigente, consigo misma y con los otros, una persona que le gusta y necesita el control  y el orden.

No te preocupes no estás solo.  Además hay una buena noticia, por lo menos así lo creo yo, y es que este gen «travieso» ya lo traías al nacer.

Alguno podría pensar, eso es peor, no puedo cambiar si es genético. Yo no opino igual, el primer paso es aceptar que esa es la tendencia, como quien nace con el metabolismo lento. Su tendencia a aumentar de peso estará siempre ahí, pero depende de sus acciones y decisiones conscientes el mantenerse o no en el peso recomendado.

La tendencia de los perfeccionistas es a la auto-exigencia, a los “debería”, a considerar que pasar toda una tarde en el sofá es desperdiciarla… Pero ahí está nuestro gran trabajo, descubrir esos momentos donde la ira comienza a arder dentro de nosotros, reconocer nuestros limites, valorar los pequeños detalles.

Cada vez hay más evidencia de la importancia del autoconocimiento, de dedicarse unos momentos al día a escucharse, a reírse de uno mism@, centrándose en lo positivo de las cosas, cuestionando al juez interior… Las sesiones de coaching te pueden ayudar a encontrar el camino hacia la tranquilidad y la aceptación.

 Yo como madre, dispongo además de un gran maestro que me recuerda que cada día puedo cambiar los “debería” por “podría” y que muchas veces puedo dejar para mañana lo que podría hacer hoy. Porque la vida es corta y nos merecemos disfrutarla, ¿no crees?.

Menopausia precoz

menopausia-precoz-700x467

Hoy quiero hablaros de Eva, una mujer valiente de 35 años. A los 33 años, meses después de que naciese su hija, comenzó con menstruaciones  irregulares, sus ciclos no seguían ningún patrón,  cada vez eran más espaciados y cortos. Además había comenzado también con sofocos, sensaciones repentinas de calor intenso en la cara y en el cuello.   Emocionalmente estaba muy triste y  preocupada. Su mayor deseo era convertirse en madre de nuevo.

Tras una analítica se comprobó que lo que le sucedía era que estaba comenzando con una menopausia precoz producida por un fallo ovárico prematuro. Diagnostico desgarrador para una mujer que desea tener un hijo.

El caso de Eva, por suerte, no es lo habitual. La aparición de la menopausia generalmente entre las mujeres españolas es entre lo 45 y 55 años de edad. Sin embargo, la OMS calcula que alrededor del 1% puede experimentarla antes de los 40 y puede haber un periodo de transición de unos 5 años hasta que los ovarios paren completamente de producir estrógenos y la mujer deje de ser fértil completamente.

Las causas que producen que algunas mujeres sean más propensas a tener una menopausia precoz no están muy claras en un alto porcentaje de casos. Pero se sabe que existen ciertos factores a tener en cuenta:

  • Herencia genética, es habitual que las hijas de madres que han tenido la menopausia precoz también tengan el mismo problema.
  • Factores cromosómicos.
  • Enfermedades autoinmunes, como hipotiroidismo.
  • Enfermedades infecciosas,varicela, paludismo.
  • Tóxicos, como pesticidas, alcohol o tabaco. El tabaquismo adelanta el cese de la menstruación en 2-3 años.
  • La esterilización por ligaduras de trompas.
  • Radioterapia, quimioterapia.

 Es muy importante considerar que muchas veces estas mujeres, como es el caso de Eva,  desean convertirse en madres y es un suceso duro de asimilar. Mientras no haya una ausencia de un año seguido sin menstruación existe la posibilidad de embarazo, pero es más difícil. En la actualidad, la ovodonación hace posible que muchas mujeres y sus parejas puedan cumplir  sus sueños. Eva y Miguel lo consiguieron y esperan con ilusión el nacimiento de su segunda hija.

 Pero saben que cuando el cuerpo de Eva se recupere del embarazo y el parto comenzarán de nuevo los síntomas habituales de la menopausia. Cuando ésta sucede precoz las mujeres tienen casi siempre síntomas más intensos y durante más años. Cuanto más joven  sea, más acentuada es la sintomatología (inestabilidad psíquica, sofocos, complicaciones cardíacas, sequedad vaginal, insomnio, cambios en el peso y osteoporosis).

Así que si sientes que tus reglas han comenzado a ser irregulares, no dudes en contactar con tu matrona o tu médico para realizarte una analítica y medir los niveles hormonales. Cuanta más información tengas más capacitada estás para tomar tus propias decisiones.

Autosabotaje

“No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”. Nelson Mandela

images-10

Hoy quería hablaros del miedo al fracaso. Hace unos días me propusieron participar en un proyecto maravilloso.

Se supone que debería estar feliz y con una motivación increíble para comenzar a plasmar todo lo soñado durante años. Pero, sorprendentemente no es así, hay una sombra en mi interior, se trata de una voz fastidiosa diciéndome que quizás no esté a la altura: “eres demasiado conformista”, “no entiendes de grandes proyectos y éste lo es”, “supone mucho trabajo y ya tienes muchas cosas que hacer”, “otras personas lo harían mejor que tú”… bueno, esto es un pequeñísimo resumen de mi dialogo interno.

Ese saboteador que cada uno de nosotros lleva en su interior. Cuando dejamos las cosas sin acabar y escuchas una y otra vez ese millón de excusas que te dices para no hacer aquello que te habías propuesto estás disfrazando tu miedo. Eso tan común llamado miedo al fracaso, miedo a no conseguirlo, a no ser capaz, a no tener éxito…

El miedo al fracaso te inmoviliza. Te envuelve de tal manera que evita que intentes hacerlo. Si no lo intentas, no te equivocarás… pero, claramente, tampoco lograrás el éxito. El fracaso es la prueba de que lo has intentado. Por tanto, hay que encontrar la valentía y el coraje suficiente para confrontar este tipo de miedo y ser capaz de esforzarse por lograr la meta propuesta. Hay que plantearse la vida como un juego, donde a veces se gana y otras se pierde, y es entonces cuando se aprende y en la próxima ronda estás más preparado.

El fracaso, por tanto, implica miedo y el resultado más directo por este miedo es “no atreverse a hacer”. Culturalmente, las mujeres tendemos más a culpabilizarnos por los pequeños problemas y los fracasos. Mientras los hombres lo atribuyen más una causa externa cuando algo falla. Esto es uno de los motivos que provoca que la depresión sea más habitual en mujeres.

Como dice un proverbio chino: El fracaso más grande es nunca haberlo intentado”. Así que intentémoslo.

Puedes preguntarte:

  • ¿Qué haría si supiese con total seguridad que no voy a fracasar?
  • ¿Por qué me merece la pena correr el riesgo?
  • ¿Cuáles son las razones por las estaría bien seguir adelante?
  • ¿Qué es lo peor que podría pasar si fracaso?

Todos sabemos que cuando algo es importante para nosotros encontramos la forma de conseguirlo. Dejémonos de excusas y plantémosle cara a nuestro miedo.

Ser madre a los 40

young pregnant woman sitting on the window

Desde siempre desee ser madre joven, a poder ser antes de los 30, pensaba que era la mejor opción. Los expertos nos dicen que la época más saludable para tener hijos es entre los 22 y los 30. Después la fertilidad comienza a descender y aumenta la posibilidad de sufrir complicaciones en el embarazo tanto para la madre como para el bebé.

Pero, aproximándome a mi cuarta década, me planteo las ventajas y desventajas de ser madre tardía (no me gusta el término de añosa) y siento que la etapa más fértil y más saludable, biológicamente hablando, puede no corresponderse a la de mayor preparación. Los 40 años pueden ser un buen momento para la maternidad.

Todos sabemos que en los países desarrollados las mujeres esperamos más para concebir nuestro primer hijo. Según el Instituto Nacional de Estadística: «La edad media de las madres primerizas en España fue de 32,3 años en 2013”.

Los motivos por lo que decidimos esperar suelen ser variados: disponemos de un buen control de natalidad, buscamos un desarrollo profesional o una seguridad financiera, deseamos disfrutar de la vida, viajar o encontrar la pareja adecuada, surgen nuevas parejas tras un divorcio o separación y disponemos de tratamientos de fertilidad que hacen posible los embarazos cuando nuestros óvulos ya no son tan jóvenes.

A los 40 años, las mujeres solemos estar más satisfechas de nuestra vida. Generalmente disponemos de un mejor nivel adquisitivo que a los 20 y una mayor estabilidad tanto en lo profesional como en lo personal. Esta madurez trae consigo experiencia, serenidad y paciencia, y esas son virtudes esenciales a la hora de criar a un bebé sano y feliz. Cuando una mujer de 40 años se embaraza, suele ser una madre concienciada y delicada.

Existen muchas mujeres famosas que se han convertido en madres en esta década por ejemplo Salma Hayek a los 41, Mariah Carey también a esa edad de gemelos, Kim Basinger a los 43, Ana Rosa Quintana de gemelos a los 47 años, Rosario a los 42 años…

Mi sensación, mirando atrás, es que a los 28 años tenía la biología y la energía, pero me faltaba un punto de serenidad. Ahora veo la vida desde otra perspectiva. Aunque quizás sea la maternidad la que ha ocasionado este cambio.

¿Tú que crees? ¿Qué edad tenías al convertirte en madre? y si no lo has hecho todavía ¿qué edad piensas que es la ideal para ti? ¿por qué?

¿Quieres superar tu miedo al parto?

images-6

Es muy habitual que cuando estamos embarazadas y pensamos en cómo será el parto nos embarguen emociones de inquietud, preocupación, ansiedad o miedo. El nacimiento de nuestros hijos es una de las experiencias más importantes que viviremos. No sólo tu estilo de vida y tus quehaceres cambian, también hay una gran transformación interna. Durante los 9 meses de embarazo se gesta un bebé y también una madre.

 ¿De dónde viene el miedo al parto?. Tenemos que viajar a la antigüedad, ya en el Antiguo Testamento, en el Génesis se nos alecciona con la famosa y atemorizante frase de “parirás con dolor”. Volviendo al presente quién no ha sido víctima de amigas, conocidas o familiares que por un extraño motivo arden en deseos de contarte verdaderas historias de terror sobre partos. ¿De verdad creen que ayudan de algún modo narrando con todo lujo de detalles esas historias?.

Una cosa que siempre me sorprende es que las mujeres que tuvieron una experiencia totalmente positiva, con una vivencia bonita y un parto fácil, no suelen entrar en tanto detalle a la hora de narrarlo.

Así que es normal y lógico sentirse un poco inseguras al pensar en el momento de dar a luz. La mayor parte de la información que nos llega tiene connotaciones negativas. El problema radica cuando un miedo paralizante, desproporcionado, irracional o patológico se apodera de nosotras. Esto se llama locquiofobia.

Cada mujer es única y por tanto cada una de nosotras podemos sentir miedos diferentes ante la misma situación, pero los más típicos suelen ser: miedo al dolor, al sufrimiento, a perder el control de la situación, a la muerte, a lo desconocido, a no estar a la altura y a que surjan problemas.

Desde el coaching podemos trabajar los temores vinculados al parto y las expectativas que tienes. Así aumentarás la confianza en ti misma, fortaleciendo esos recursos internos o puntos fuertes que ya posees y recordando todas tus capacidades. Analizaremos también tus puntos débiles y las creencias que pueden condicionar negativamente este momento tan importante, los “no puedo/no sé/no me lo merezco”.

 Te invito a que te respondas a estas preguntas:

  • ¿Qué sientes cuando piensas en el día del parto?
  • ¿Qué te dices interiormente?
  • ¿Cómo te gustaría que fuese ese día?
  • ¿Tus expectativas son realistas?
  • ¿Qué es lo que más te preocupa?
  • ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a nacer?
  • ¿Qué opinas del lugar donde sucederá?
  • ¿Qué pasará si las cosas no salen como deseas?
  • ¿Qué información necesitas para poder sentirte más segura?
  • ¿Dónde puedes encontrarla?

Sabes controlar tu ira

Del-reves-Ira-protagoniza-el-nuevo-clip_landscape

Me he encontrado este post sobre la ira. Esa emoción tan fuerte que nos acompaña a lo largo de nuestra vida y se puede activar leve o intensamente en diferentes momentos y por distintos motivos. Cuando sentimos que nos han tratado injustamente, cuando las cosas no salen como queríamos o no tenemos el control de la situación nos enfadamos y sentimos rabia.

En sí misma la ira, en todas sus modalidades, rabia, enfado, impaciencia… es una emoción más. Nos ayuda a protegernos, a poner limites frente a esas situaciones injustas o amenazantes. Además nos impulsa a la acción. Nos ayuda a defender aquello que consideramos nuestro o justo.

El problema radica cuando nos domina. Todos sabemos que la gestión irracional de esta emoción puede llevar consigo situaciones lamentables obteniendo resultados totalmente contrarios a los deseados.

Por eso me ha gustado esta entrada del blog de arucacoach ¿Tienes estrategia para tu paz interior?

La próxima vez que sientas que tu pulso y tu respiración se aceleran, tus músculos comienzan a tensarse, la vena del cuello se hincha… antes de perder el control. Respira, piensa y pregúntate:

 Si me fuera a morir mañana, ¿realmente esto me enfadaría? 

Te aseguro que mi respuesta sería NO.  ¿Qué responderías tú? ¿Cómo crees que reaccionarías?

error

¿Te gusta este blog? Sígueme y comparte el sitio :)